Fuentes: ScienceDirect, «Assessment and management of chronic venous, arterial, and diabetic wounds in older adults» (2025) · Ann Clin Nutr Metab, revisión sobre nutrición y fases de cicatrización (2023).

Toda herida, sea una escara, un corte o una intervención quirúrgica, cicatriza siguiendo el mismo proceso biológico general, aunque el tiempo que tome varíe según su tamaño, profundidad y el estado de salud de la persona. Entender estas fases ayuda a los cuidadores a reconocer si una herida avanza con normalidad o si algo se ha estancado y requiere atención profesional.

Línea de tiempo de las fases de cicatrización: hemostasia, inflamación, proliferación y remodelación
Línea de tiempo — fases de cicatrización

Fase 1: Hemostasia — los primeros minutos

Apenas se produce la herida, el cuerpo activa mecanismos para detener el sangrado: los vasos sanguíneos se contraen y las plaquetas forman un coágulo que sella la zona. Esta fase dura desde segundos hasta un par de horas y sienta las bases físicas sobre las que se construirá el resto de la cicatrización.

Fase 2: Inflamación — de días 1 a 4

La zona se enrojece, se hincha y puede doler o sentirse caliente al tacto: son señales normales, no necesariamente de infección. El cuerpo envía glóbulos blancos para limpiar la herida de bacterias y tejido dañado. Esta fase es indispensable —sin ella, la herida no puede avanzar— pero si se prolonga más de una semana, o si aparece pus, mal olor o fiebre, puede indicar una infección que necesita valoración médica.

Fase 3: Proliferación — de días 4 a 21

Aquí el cuerpo reconstruye el tejido: se forman nuevos vasos sanguíneos, se deposita colágeno y aparece un tejido rojizo y granulado que rellena la herida desde la base hacia la superficie. En heridas abiertas, los bordes de la piel comienzan a cerrarse hacia el centro. Es la fase más visible del progreso y la que más se beneficia de una buena nutrición y de mantener la herida limpia y protegida.

Fase 4: Remodelación — de semanas a más de un año

Una vez cerrada la herida, el colágeno depositado se reorganiza y la cicatriz gana resistencia de forma gradual, aunque nunca recupera el 100% de la fuerza de la piel original (llega, en promedio, al 80%). Es normal que la zona permanezca rosada, sensible o ligeramente elevada durante meses mientras este proceso continúa en segundo plano.

Qué puede frenar la cicatrización

La presión sostenida sobre la herida, una mala circulación, la desnutrición, la diabetes mal controlada y las infecciones son las causas más comunes de que una herida se estanque en una fase y no avance a la siguiente. En una escara, en particular, si no se alivia por completo la presión sobre la zona, el tejido nuevo simplemente no puede formarse, sin importar qué tan bien se cuide la herida por fuera.

Reconocer en qué fase está una herida —y notar cuándo no avanza como debería— es una de las herramientas más útiles que puede tener un cuidador. Ante cualquier duda, o si una herida no muestra progreso en dos o tres semanas, lo más seguro es consultar a un profesional de salud.

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